¡Fracasar como emprendedor es bueno!

Hoy tengo una noticia estupenda para ti!!

Fracasar como emprendedor es bueno!

Si, Si, lo has leído bien. Errar y fracasar a la hora de emprender tiene sus beneficios. Y mejor aun, cuanto más metas la pata mejor aún.

Como dicen …..

Fracasa mucho, Fracasa fuerte, Fracasa pronto.

Pero considera tus intentos frustrados y tus errores como oportunidades de aprendizaje. Ésa es la mentalidad de los emprendedores de alto rendimiento.

Por lo contrario, si no sabes aceptar tus errores, sufres de “egocentrismo”, y si tu ego se interpone en tu camino hacia el éxito, entonces si que tienes un fracaso de verdad.

Mi mentor me dijo una vez que los emprendedores de éxito cometen más errores y fracasan más a menudo que otras personas que nunca consiguen lograr sus sueños y metas.

Y eso me parece muy lógico y normal porque todo en la vida se aprende a base de fallo y error:

¿Te acuerdas? De bebé nos caímos cientos de veces antes de caminar, unos años después nos raspamos las rodillas intentando montar en bici.

Y de mayor nos empezamos a creer tan perfectos que nos parece una barbaridad que no sepamos hacer las cosas a la primera.

Reflexiona unos segundos, porque creo que todavía no lo has percatado del todo. ¿Nunca te has parado en pensar que era muy normal que la fastidiaste aquella vez?

Hablo de experiencia propia y también recibí respuestas parecidas de amigos emprendedores y clientes:

Aprender a Emprender es como intentar dominar un arte, y para dominar cualquier arte necesitas horas de vuelo y experiencia.

Por eso CELEBRA el hecho que eres de los que se atreven a hacer y tomar acción, incluso si exista la posibilidad de fracasar, eso ya es todo un logro.

¡2 puntos de atención!

Primero: Nos advierte Sir Richard Branson: “Asegúrate que tu fracaso no dañe a terceros, y que tengas los medios para enmendar tus errores”

Segundo: No te tropieces dos veces con la misma piedra. Recuerda, la virtud de fracasar se encuentra en aprender de los errores cometidos.

Aprende

Para no tropezarte con la misma piedra la próxima vez es necesario analizar tus acciones y eso se consigue haciendo preguntas, como por ejemplo estas:

  • ¿Qué has hecho bien?
  • ¿Qué no has hecho tan bien?
  • ¿Qué podías haber hecho mejor?
  • ¿Que factores externos podías haber anticipado?
  • ¿Que factores internos tienes que mejorar antes de intentarlo otra vez?
  • ¿Como podemos reajustar las acciones futuras?
  • Etc.

A veces basta con simplemente hacerte las preguntas correctas para darte cuenta como puedes tener éxito en tu próximo intento.

Por cierto:

¡También puedes implementar esta mentalidad en tu empresa! Permita que tus colaboradores cometan errores. Permíteles analizar sus propios fracasos, a responsabilizarse por sus propias acciones y encontrar sus propias soluciones. Verás que tus colaboradores trabajarán menos estresados, más involucrados y con más autonomía porque ya no tienen que luchar por tu “permiso” y “aprobación”

Así que, haz como los grandes y convierte el error en virtud.

¡Te dije que tenía noticias estupendas! 😉

Un Abrazo,

Julio.

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