Cómo Evaluar Oportunidades

Saber cuando decir NO para lograr tus metas

Cada día tomas por lo menos 50 decisiones que afecten tu eficacia y la rapidez con la que consigues tus objetivos. 

¿Estás tomando la decisión correcta? En este video te voy a enseñar cuatro métodos que te ayudarán a evaluar nuevas oportunidades. 

Tienes tantas ideas pero realmente ¿Cómo priorizas? ¿Qué haces primero? Tienes tantas cosas que hacer y cómo realmente decides qué toca hacer ahora, o muchas veces también esa oportunidad inigualable, otra oportunidad de negocio ¿Deberías meterte en ella? 

O, a lo mejor tienes un compañero, un amigo, un familiar, una persona cercana que quiere que le eches un cable, que le ayudes con algo ¿Pero realmente es tu responsabilidad? ¿Realmente tienes que decir que sí? 

Hola, soy Julio Gysels y ayudo a emprendedores a maximizar sus resultados. Hoy vamos a hablar de cómo evaluar oportunidades. Y date cuenta que para este video realmente la oportunidad la uso en el más amplio sentido de la palabra, porque realmente en cada día nos distraen cientos de veces y tomamos por lo menos 50 decisiones diarias que afectan nuestro rendimiento.

En este video vamos hablar un poquito más sobre cómo evaluar oportunidades y cómo priorizar las cosas, y voy a dar cuatro métodos para evaluarla. 

Date cuenta que tu estás en un camino de conseguir tus objetivos personales, profesionales, empresariales y cada vez que surja una oportunidad, una petición, o una decisión que tomar realmente llegas a un cruce, a una intersección

Ese momento es un momento crucial porque tú decides si sigues recto por tu camino, por tu trayectoria, sin distracciones para llegar más rápido a donde tú quieres llegar o también puedes decidir si tomas la intersección, giras a la izquierda o a la derecha, tomas un desvío para (por ejemplo) ayudar a esa persona y luego para volver a tu trayectoria.

Así que quiero que me comentes aquí abajo: ¿Te cuesta decir que no? ¿Qué haces tú para priorizar tu tiempo y para decidir si tienes que involucrarte en una decisión, o no?

Entonces, hoy vamos a hablar de cuatro métodos que yo uso para evaluar si tengo que involucrarme en una oportunidad.

Para en cada tipo de situación uso una metodología u otra. Yo no te voy a decir en este video si tiene que tomar esa decisión, sí o no; lo tienes que decidir tú pero aquí por lo menos te voy a dar algunas herramientas que puedes ayudar a tu favor, y si te quedas hasta el final también tengo un pequeño regalo para ti que te va ayudar a emprender y triunfar.

1. Reactiva

La primera metodología que uso es la metodología reactiva.

Esa es la metodología cuando realmente llega una persona y te pide algo. Es lo que nos pasa más a menudo, creo yo. Cuando un compañero de trabajo, un familiar, un amigo, o incluso un desconocido llegue y te pide tu intervención, ya sea para bien o para mal.

Ya puede ser para una urgencia real, una necesidad real. Si no la hacemos hoy, si no la hacemos para tal fecha se quema la casa. También puede ser que aportes a un proyecto, que aportes a una causa o que ayudes a alguien con lanzarle en un proyecto. El hecho es que alguien quiere algo de ti y muchas veces también tenemos que evaluar.

Y ocurre mucho y cuanto más avances en tu emprendimiento te vas a dar cuenta que vas a llegar más y más de esas peticiones. También pueden ser de empleados o colaboradores, siempre hay alguien que quiere algo de ti.

Tener un sistema que realmente te ayude a decidir si tienes que decir que sí o decir que no, eso ayuda. 

Para este tipo de casos yo realmente uso dos métricas 

Primero: La necesidad de otra persona.

¿Es una necesidad no tan urgente. Realmente es algo que quieren de ti pero bueno, tampoco pasa nada si no ayudas. Entonces di que ¡NO!

La otra métrica que uso es mi responsabilidad, o sea este problema que me estás enseñando ¿Realmente es un problema en el cual yo tengo algo que ver? ¿Es algo que yo he creado? ¿Yo soy responsable de esa situación? ¿Soy responsable también del resultado final? ¿Me afecta de alguna manera? 

Eso puede parecer muy egoísta y muy egocéntrico, pero también siempre digo: “Cuando tú vas a viajar en avión, ¿Qué te enseñan? Cuando baja la mascarilla amarilla ¿Quién se lo tiene que poner primero? ¡Tú!, primero tienes que cuidar de ti y de tus objetivos porque cuando tú logres tus cosas, estás en un lugar mucho más potente para ayudar a los demás.

Ahora viene lo complicado, te llega un familiar con una necesidad real. Si no hacemos esto  hoy se quema la casa. Encima te sientes responsable porque es un familiar ¿Verdad? Hombre, no es tu responsabilidad, pero de alguna manera te sientes responsable. ¡También deberías decir que no!

¡Lo sé!, Yo tampoco soy muy bueno en esto porque realmente cuando alguien te necesita, es que te necesita ¿Verdad? Pero en muchas ocasiones hay que decir que no. 

Ahora, obviamente cuando nos dicta la moral o cuando nos dicta también la relación que tenemos con la otra persona y realmente no podemos dejarles así, no puedes evitar ayudar.

Lo que pasa, es que muchas veces nuestra ayuda es indefinida y parece que das un dedo y te cogen el brazo entero. ¿A veces has tenido esa situación que has tenido la intención de ayudar a alguien y luego resulta que realmente le estás solventando todo el problema? Justamente es eso lo que tienes que evitar. 

Y en ese sentido, lo que te aconsejaría es que cuando realmente quieres o tienes la necesidad de decir que SÍ, que sea un sí condicionado. Que sea un sí en el cual dices: “Mira, realmente te quiero ayudar. Dime una cosa que realmente yo te puedo servir Y mañana a las 10 lo hacemos junto, cogemos una hora, te ayudo con esa única cosa”.

2. Oportunidades Únicas

Te llega una persona que conoces (o que no conoces) y te dice: “Mira, tengo esa oportunidad única por favor Julio métete con esto y juntos vamos a ganar mucho dinero, vamos a hacer esto, lo otro, tal y cual” 

¿Lo haces o no?

Eso también es muchas veces difícil evaluar porque las oportunidades pueden ser muy suculentas ¿Verdad? 

Pero si tienes claros tus objetivos, muchas veces también tienes claro que tienes que decir que no. Lo que pasa es que muchas veces el proyecto parece que va alineado a lo tuyo. Entonces aquí se complica ¿Verdad? ¿Lo voy hacer? ¿No lo voy hacer? 

Para estos casos uso la siguiente metodología:

Cojo un papel, hago dos columnas y en una columna digo todas las razones por las que debería hacerlo, (los beneficios) y en otra columna todas las razones por la cual no debería hacerlo, (por lo tanto los inconvenientes).

¿Por qué es tan importante? Porque  cuando lo ponemos las cosas en papel realmente nos ayuda a ordenar, a organizar nuestros pensamientos y de esa manera, cuando tenemos la lista delante de nosotros será muy fácil identificar visualmente si realmente vale la pena o no implicarnos en ese nuevo proyecto.

Y eso también va directamente alineado con la tercera metodología 

3. Impacto Vs Esfuerzo

Para identificar si implicarme en un proyecto, desarrollar esa idea o realizar cualquier tarea utilizo un cuadrante. Es un cuadrante y es muy fácil realmente. Por un lado tienes el impacto que va a tener en tus objetivos. ¿Realmente te va a ayudar avanzar en lo tuyo, va a tener un impacto alto y positivo en tu vida, o por el contrario bajo? Y por otro lado medimos el esfuerzo necesario 

Usando este cuadrante podemos decidir. En el cuadrante inferior derecho están las cosas que van a tener muy poco impacto en nuestra vida y también requieren  muy poco esfuerzo. Y yo creo que está claro ¿No? Si tiene poco impacto ¿Para qué lo vas a hacer? 

Sin embargo, muchas veces como son aquellas tareas que necesitan de muy poco esfuerzo en las que más nos metemos. ¿Por qué? Porque podemos, porque no nos cuesta casi nada.

Muchas tareas que hacemos en el día a día como,mirar 40 mil veces el correo electrónico, requiere poco esfuerzo pero también ofrecen poco impacto y consumen mucho tiempo, Por lo tanto intenta evitar, intenta eliminar de tu lista de tareas todas aquellas cosas que no tienen impacto y que te resultan en poco esfuerzo ¿Bien?

Por el otro lado (inferior Izquierda) está lo que tiene poco impacto y requieren un esfuerzo descomunal para realizarlas. Yo creo que ahí también lo tienes que tener muy claro que no debes emprender esas acciones ¿Verdad?

Muchas veces son esas acciones que van ligadas a esos proyectos externos, esas cosas que otras personas quieren que hagas con ellos. En realidad,lo que están haciendo es apalancar tu tiempo. Realmente lo que quieren es que tú hagas el esfuerzo para lograr sus objetivos. 

Ten muchísimo cuidado con ello y también evalúa muy bien si realmente vale la pena tanto esfuerzo para tan poco impacto en tus beneficios, en tus objetivos. 

Ahora llegamos a lo interesante Lo que realmente nos va ayudar a conseguir lo nuestro, lo que va a tener un impacto positivo en nuestras vidas y ahí tenemos otra vez dos cuadrantes.

En la parte superior derecha tenemos las tareas que requieren de muy poco esfuerzo y aportarán un alto impacto.

¡Eso lo tienes que hacer hoy mismo, eso lo tienes que poner en tu agenda para completarlo en la semana y recoger los frutos cuanto antes! ¿Lógico, verdad?

Ahora llega lo complicado: ahora llegan aquellas cosas, aquellos proyectos, aquellas tareas que van a tener un impacto muy grande en nuestros objetivos, en nuestra empresa, en nuestro desarrollo profesional, en nuestro desarrollo personal pero también requieren un gran, Gran, GRAN esfuerzo. 

Ahora ¿Qué pasa con esas tareas, con esos proyectos? Suelen ser aquellos proyectos que muchas veces los postergamos, los postergamos la próxima semana, esta semana no tengo tiempo ¿Te suena? A mí me suena, me ocurre constantemente. 

¿Qué puedes hacer aquí? Muchas veces pensamos que esas cosas son descomunales, que necesitamos mucho tiempo para llegar a completarlas, que necesitamos seis meses, un año para poder completarlas ¡Y no es verdad! La mayoría de los proyectos que hacemos tú y yo necesitan de meses,a lo mejor semanas incluso.

Entonces para esas tareas lo que hay que hacer es crear un plan. Sentarse una hora o dos y decir: “Vale, muy bien. Yo quiero conseguir eso, quiero terminar ese proyecto ¿Qué son los pasos que necesito hacer?” Y lo pones en el calendario. Porque lo que no está en el calendario, no existe y por eso siempre postergamos .

4.: Confía en tu intuición.

Finalmente, el último método que empleo, es un poquito más difícil de explicar. Porque no existen ni cuadrantes, ni lista ni columnas en una hoja de papel. Es un sentimiento.

¿Realmente crees que debes de hacerlo? ¿Realmente me ayuda en mi camino hacia mis objetivos, sueños y anhelos? ¿Va alineado con mis valores personales y empresariales? ¿Lo voy a disfrutar, me sentiré realizado?

Confía en tu intuición, que no suele fallar.

Espero que te hayan gustado estos cuatro tips para evaluar diferentes oportunidades y saber cuando decir que NO (o SI).

Comparte este artículo, seguro que te lo agradecerán.

Si aún no tienes unos objetivos inspiradores bien definidos te invito a que veas esta MASTERCLASS de Emprendedores VIP.

▶️https://www.youtube.com/watch?v=nrE7ZTNOVTA

También hago referencia al siguiente video:

▶️»Cuanto tiempo estás dispuesto a canjear por dinero»

▶️https://www.linkedin.com/posts/raulmontalvo_loimportante-eltiempo-ugcPost-6562244537324969984-Ofky

Recuerda, Emprende con Pasión y Dedicación.

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